3.3.11

Veo todo cuanto puedo, Cuento todo cuando veo... y como todo lo que puedo.

Digo continuamente que me cortaré un dedo de la mano izquierda para comprobar casos casi imposibles.


Me dije un día, que de payaso me pintaría, cuando llegase el día, en que en avenida central los aviones circularían... hoy desperté en una habitación obscura, con resonancias de soledad y cúmulos de estupideces depositadas y atoradas en el techo, sueños y pendejazos...


Tomé el baño de todo día con agua tibia, me cubrí del frío, a obscuras y con ánimos, salí de casa, sentí la humedad de la mañana y el sol tocó mi cara, estornudé un par de veces y abordé el transporte.


Chale!! exclamé cuando por instinto volteé, y ví lo que les contaré:

Un avión

transitando en avenida central,

jalado por un camión

y un tráfico fatal.





Mejor dejaré de apostar mis dedos,o mi cara pintada, pues la boca en adelante mejor será para comer y no para apuestas sonantes, que en esta ciudad las situaciones extrañas, raras y fascinantes son constantes, y mis dedos dirán mejor todo lo que pienso pues ellos no podrán apostar.


ojos para ver, boca para comer, dedos para escribir...

2 comentarios:

ErosGod1 dijo...

Que sería de esta vida sin lo surreal?

Que gusto ver que sigues escribiendo.

Un abrazo.

Julio C. Torres dijo...

JELOUUUUUUUUU